es constitucional, no confundas

Las reglas de Jarmusch

Uno de los íconos del llamado "cine independiente" comparte errores y aciertos de su experiencia como cineasta en tan solo 5 reglas que recomienda no seguir.

Publicado: 2019-08-22

Para los amantes del Mick Jagger del punk, Iggy Pop, que todavía no han visto la película documental Gimme Danger sobre la banda The Stooge, dirigida por No-Me-Digan-Cómo-Hacer-MiCine-Jarmusch, yo les digo que vuelen a descargarla ya. Van con tres años de retraso. Algo similar va para los groupies despistados de Neil Young que aún no han captado la cámara en movimiento del preferiblemente estático Jim Harmusch persiguiendo la gira de 1996, Year of the Horse. Sin necesidad de que vayamos demasiado atrás, si te gustó Flores Rotas (2005), interpretada por un actor genial que película a película se interpreta a sí mismo y también preferiblemente quieto de nombre Bill Murray, créeme, ya eres de los nuestros; a pesar de que no hayas terminado de engancharte con esos tediosos vampiros enamorados y enamorándose en Solo los amantes sobreviven (2013). Y, finalmente, para lo que vine aquí hoy, si no me estoy equivocando demasiado, diez años atrás nos alcanzó un manojo de "reglas de oro" no para hacer cine sino para Hacer Cine, escupidas por el cerebro del hipster del cine, un siglo antes de que los hípsters poblaran el planeta con sus barbas largas y lo eco-friedly montando sus bicis de abuelita. Te prometo que no interesa que estés de acuerdo o no con las "reglas de oro", igual te divertirás mientras replanteas tu situación, ficticia o real, en el mundo del cine. Lo que sigue abajo es la pluma de Jim Harmusch, traducida por voluntariosos groupies no tan despistados que felizmente han sobrevivido el Apocalipsis de los antiguos cines con suelo de madera oscurecido de petróleo.

Jim Jarmusch

REGLA No. 1: No hay reglas. Hay tantas maneras de hacer una película como cineastas potenciales. Es una forma abierta. Como sea, yo personalmente no sería capaz de decirle a nadie qué hacer o cómo hacer algo. Para mí es como decirle a alguien cuáles deberían ser sus creencias religiosas. A la mierda. Eso va en contra de mi filosofía personal. Esto es más un código que una serie de reglas. Por lo tanto, olvídate de las "reglas" que estás leyendo en este momento y considéralas más bien simples notas para mí mismo. Uno debería hacer sus propias "notas" porque no hay una única forma de hacer nada. Si alguien te dice que hay una única forma, su forma, aléjate de él tan rápido como puedas, tanto física como filosóficamente.

REGLA No. 2: No te dejes agarrar de esos hijos de puta. Ellos no pueden ni ayudarte ni dejar de ayudarte, pero sí pueden detenerte. La gente que financia películas, distribuye películas, promueve películas y exhibe películas no son cineastas. No están interesados en permitir que los cineastas definan y dicten la forma en que hacen sus cosas, así que los cineastas no debemos tener ningún interés en permitirles dictar la forma en que se hace una película. Carga un arma si es necesario.

Además, evita a los diletantes a toda costa. Siempre hay personas por ahí que sólo quieren meterse a hacer cine para volverse ricas, para volverse famosas o para tener sexo. Generalmente saben tanto de cómo hacer cine como George W. Bush de combate cuerpo a cuerpo.

REGLA No. 3: La producción está ahí para servir a la película. La película no está ahí para servir a la producción. Desafortunadamente en el mundo del cine esto se da casi universalmente al revés. La película no se hace para servir al presupuesto, al cronograma o a las hojas de vida de los involucrados. A los cineastas que no entienden esto deberían colgarlos de los tobillos y preguntarles por qué de pronto el cielo está para abajo.

REGLA No. 4: El cine es un proceso de colaboración. Tienes la oportunidad de trabajar con otros cuyas mentes e ideas pueden ser más fuertes que las tuyas. Asegúrate de que se mantengan enfocados en su propia función y no en el trabajo de alguien más, o será un desastre. Pero trata a todos tus colaboradores como iguales y con respeto. Un asistente de producción que está deteniendo el tráfico para que el equipo técnico pueda rodar un plano no es menos importante que los actores en escena, el director de fotografía, el director de arte o el director. Las jerarquías son para aquellos cuyos egos están inflados o fuera de control o para la gente que está en el ejército. Aquellos con los que eliges colaborar, si escoges bien, pueden elevar la calidad y el contenido de tu película a un nivel mucho más alto de lo que cualquiera hubiera podido imaginarse por sí solo. Si no quieres trabajar con otras personas pinta un cuadro o escribe un libro (y si quieres ser un maldito dictador parece que por estos días lo único que hay que hacer es meterse a la política...).

REGLA No. 5: Nada es original. Roba de cualquier sitio que te llene de inspiración o alimente tu imaginación. Devora películas viejas, películas nuevas, música, libros, pinturas, fotografías, poemas, sueños, conversaciones intrascendentes, arquitectura, puentes, señales de tránsito, árboles, nubes, ríos, luces y sombras. Selecciona para robar solamente aquellas cosas que le hablen directamente a tu alma. Si lo haces, tu trabajo (y tu robo) será auténtico. La autenticidad es invaluable; la originalidad no existe. Y no te preocupes en ocultar tu robo - celébralo si hace falta. En cualquier caso recuerda siempre lo que dijo Jean-Luc Godard: "De lo que se trata no es de dónde tomas las cosas, sino de a dónde las llevas".


Escrito por

Oscar Pita Grandi

Cinéfilo. Escritor. Firmaba reseñas y crítica en Cinencuentro y en la Escuela de Cine de Cuba. Paisaje Habitado es su primera novela.


Publicado en

Zeroville

Cine. Cine con Literatura. Literatura con Cine.